Inicio de ciclo escolar

Las actividades en el TAE comenzaron hace pocos días. El año pinta bien; este ciclo, además de las responsabilidades propias de la Coordinación de Artes y Humanidades, fui asignado a dar el curso de English Literature a casi todos los grupos. Estaba muy acostumbrado a sólo dos o tres horas a la semana y ahora tengo doce horas en mis manos, con toda la carga de trabajo que eso representa para lograr clases exitosas. El experimento se ve interesante: chicos con distintos perfiles en contextos diferentes aproximándose a fenómenos artísticos similares. Lo mismo hablar de Velázquez y el barroco con los futuros economistas que con los doctores. Hasta ahora todo va bien, y los alumnos se muestran receptivos.
Además de eso, en Teatromancia estamos en marchas forzadas para llegar con buen ánimo al estreno de Antón, una obra de Neil Simon sobre cuentos de Chéjov que planeamos abrir en Septiembre. Mucho ensayo, mucho trabajo y mucho corazón.



Actualización Curricular

Ayer recibí mi certificado COTE/ICELT  (In-Service Certificate in English Language Teaching),  expedido por la Universidad de Cambridge.  El ICELT está reconocido en México por la SEP como un estándar en la enseñanza de lengua inglesa.



En qué ando

En Teatromancia preparamos nuestro siguiente montaje La balada de los tres inocentes. Dirige Ivan Herrera y actúan  Yamil Narchi,  Alejandro Montes, Sofía Salomón, Juan Carlos Estrada, Omar Esquinca, Alondra Hidalgo y yo, quien interpreto a un cura de pueblo con ideas aparentemente liberales y con apetito voraz. 
Por otro lado, y en el mundo de la docencia, he terminado satisfactoriamente el ICELT, y sólo espero mi certificado de Cambridge University. A partir de ahora comienza el calvario burocrático para convertir dicho certificado en una licenciatura vía CENEVAL.
En cuanto a proyectos especiales basta con informar que Yamil y yo nos empezamos a diseñar materiales didácticos para una puesta en escena que se estrenará en el teatro Julio Castillo. Conforme vaya avanzando platicaré más detalles.
Es oficial, ahora distribuyo revistas Orsai para los interesados, lo cual ha resultado un pasatiempo muy estimulante, porque desde hace mucho tiempo, soy adicto a la prosa de Hernán Casciari y me alegra mucho ayudar de alguna forma con este interesante, inteligente y atrevido proyecto editorial.
Por último, invito a todo aquél que quiera, a darse una vuelta por Un Cuaderno, que no es más que un cajón donde guardo las chucherías que me encuentro cuando paseo por internet.



Fin de temporada "No hay burlas con el amor"

Ayer por la noche concluyó la última función de la última temporada de No hay burlas con el amor. El foro del Quinto Piso, a reventar y un ¡Goya! para celebrar los 100 años de la UNAM a la que todos los Teatromancios le debemos tanto. Sentimientos encontrados y ahora una terrible nostalgia. Nuestro barco llegó a buen puerto, fue recibido, la mayor parte de las veces con calidez y cariño, y en el trayecto encontramos muchos y muy buenos amigos: teatros amistosos, creativos muy creativos,  cómplices solidarios, provedores providenciales, públicos generosos, y sobre todo, una prueba más de que el Teatro es un milagro cotidiano, una galaxia dónde convergen tantos esfuerzos que su resultado trasciende mucho más lejos que la función misma. 
Ahora, desde el muelle, miro a nuestra obra anclada en la bahía. Tendremos pocos días en tierra y luego zarparemos otra vez, a bordo de un nueva nave con un nuevo capitán. "No hay burlas" queda disponible para quien la quiera usar, por el momento, ya han sido varias las funciones especiales y nos esperan otras a las que acudiremos entusiasmados de poder compartir con otros públicos los aprendizajes de nuestra travesía. 
Ayer, escuché desde fuera del foro,  una obra madura y un texto ya incrustado en la psicología de los actores y pensé en Fernando del Paso: ¿Cuándo tu obra comienza a ser tu obra?, la paráfrasis continuó: ¿Cuándo mi obra dejó de ser mi obra ? Me pregunto en qué momento "No hay burlas" cumplió la mayoría de edad y dejó de ser la puesta en escena que me gustaría hacer para convertirse en el montaje que me gustaría ver... Y sentado en la oscuridad no puedo evitar escuchar las palabras que me decía alguna vez entre cajas, mi muy querido maestro Germán Castillo: "La última función se siente como enterrar un muerto".  Y así se siente, porque después de tanto tiempo de haber dejado de lado los escenarios, regresar me hizo recordar porqué me gustaba tanto, en la Universidad, pasar la noche entera ensayando, porqué me admiraban tanto las frívolas anécdotas de mis profesores, y lo placentero de la cosquilla que deja el hallazgo tras varias horas de trabajo. Así es el teatro, una vez que te agarra no te deja. 
Me siento triste, y me siento contento y satisfecho también, porque esta era la puesta en escena que le debía a Omar Becerril, y creo haberle cumplido (tarde, pero no mal). Y supongo que le dará risa saber que aquí también trabajé con un Omar, y que ese Omar, tiene la edad que tenía aquel Omar cuando nos conocimos y firmamos un pacto de hermandad a la luz de una jarra de cerveza oscura. ¡Salud, y esta va por ti, hermano!

Jaque mate, no queda más que dar las gracias, a todos. A todos, a todos.

 Julia Arnaut y  Zohar Salgado en No hay burlas con el amor



No hay burlas con el amor

Foro Contigo América.
Domingos de julio 18:00 hrs.



 
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